Mujer en un escritorio

Salir de casa a trabajar varias horas al día, implica dejar a nuestros hijos al cuidado de otros y eso suele generar sentimiento de culpa y angustia en muchas mamás. Creemos que es posible combinarlas y que la vida laboral y los hijos no son asuntos excluyentes.

 

Organiza los tiempos

Planear es una de las tareas en las que debes entrenarte y desarrollar experticia. Adelanta, reparte y delega labores del hogar, asegúrate de recibir ayuda de cuidadores de confianza, y organiza tus cronogramas laborales para que puedas priorizar tareas y cumplir tus metas.

 

Concentración

Sucede que las agendas se nos enredan porque no todo lo planeado pasa al pie de la letra. Es mejor decir que no a las labores que no podrás asumir, es mejor tener pocas prioridades y dedicarte tiempo a ti para no enloquecer en el intento. Cuando estés en la oficina, concéntrate en cumplir las metas del día y asume que habrá asuntos que queden pendientes para mañana. Cuando estés en familia, concéntrate en disfrutar y poco a poco lograrás armonizar ambas esferas de tu vida.

Mujer escribiendo en un computador pórtatil

No es necesario renunciar a tus sueños profesionales cuando eres mamá. Es posible combinar la vida laboral y la vida familiar, siendo una mamá presente y sin culpas…

 

Deja el email y el celular a un lado

Por intentar abarcar todo al tiempo, podríamos terminar exhaustas. Así que cuando llegues a casa, deja el celular y el email a un lado, toma algún tiempo para ti y disfruta actividades con tu familia resistiendo la curiosidad de atender temas laborales. Hazlo al menos unos momentos al día.

Mamá jugando con sus hijos

No cargues con la culpa

Viaja ligera y ten la certeza de que estás dando lo mejor que tienes tanto en lo laboral como en lo familiar. Tus hijos admirarán que sigas adelante con tus metas profesionales, tus colegas valorarán que formes seres humanos bondadosos y tú podrás estar bien contigo misma si eliminas esa sensación de culpa cada que dejas o el trabajo o los niños.

Mamá y sus hijos leyendo un cuento

Sabemos que no son recomendaciones sencillas a la hora de ponerlas en práctica, pero te invitamos a entrenarte en el arte de armonizar y no renunciar. Cuéntanos qué otras ideas pones en práctica para ser una mamá presente.