1. Lava por separado
Una de las mejores prácticas al lavar la ropa de tu bebé es hacerlo por separado de la ropa de la familia. Esto se debe a que las prendas de los adultos pueden tener bacterias o contaminantes que, al entrar en contacto con la piel sensible de tu bebé, podrían causar irritaciones. Al lavar su ropa de forma independiente, reduces este riesgo y te aseguras que esté más protegida
2. Usa productos especiales para bebé
Hay que elegir productos que sean amigables con la piel sensible, como por ejemplo detergentes suaves y suavizantes de tela específicamente diseñados para bebé.
Además de usar jabón neutro o detergente para ropa de bebé, prueba el suavizante de telas Suavitel Baby Antibacterial* diseñado para el cuidado de la ropa de bebé, su fórmula elimina el 99% de bacterias* dejando una suavidad extraordinaria. Está dermatológicamente probado, por lo que ayuda a proteger la piel de tu bebé contra irritaciones al mantener su ropa suave y limpia.
3. Ajusta tu ciclo de lavado
Aunque el agua caliente ayuda a eliminar manchas y residuos, en el caso de la ropa de bebé, lo más importante es no dañar las fibras delicadas. Lo ideal es usar agua tibia, ya que limpia bien sin afectar la suavidad de las prendas.
Es importante elegir un ciclo delicado y agregar un enjuague extra para que la ropa quede limpia y fresca, pero sin desgastar las telas.
4. Seca al aire libre y busca la sombra
La exposición directa al sol puede dañar las fibras y hacer que la ropa pierda suavidad. La Asociación Nacional de Pediatría recomienda secar la ropa de tu bebé a la sombra o en un lugar bien ventilado para mantenerla en buen estado. Si prefieres usar la secadora, elige un ciclo de baja temperatura para evitar que las telas se desgasten demasiado.
5. Cómo planchar la ropa de bebé
La plancha puede ser útil para suavizar las prendas y eliminar algunas bacterias, pero es importante no usarla a temperaturas muy altas para evitar dañar las fibras delicadas. Mejor usa una temperatura baja o media y evita productos como almidones, ya que pueden dejar residuos que irriten la piel de tu bebé.
6. Guardar la ropa
Para guardar la ropa de bebé puedes doblarla de manera estratégica para que no ocupe mucho espacio, lo recomendable es almacenarla en un lugar limpio y seco para prevenir la acumulación de polvo o exposición a factores externos o que puedan dañar la tela de la ropa. Aquí hay más tips para doblar y organizar tu ropa.
En resumen, lavar la ropa de tu bebé con los productos adecuados y siguiendo los pasos correctos es una forma de mostrarle todo tu cariño, protegiendo su piel sensible y manteniéndola libre de irritaciones. Cada detalle importa, desde elegir el suavizante adecuado para lavar la ropa de bebé hasta cómo secarla, para asegurarte de que tu pequeño siempre esté cómodo y bien cuidado.
*Elimina el 99.9% de P. aeruginosa bajo la recomendación de uso para una acción antibacterial.