mujer quitando la sábana de la cama mientras su esposo sostiene una canasta

¿Sabías que pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo? Y mientras lo hacemos, en nuestras sábanas se pueden quedar materiales residuales, como las células de la piel y la suciedad.

A todos nos gusta acostarnos en una cama que tenga sábanas frescas y cobijas suaves y que huelan y se sientan deliciosas; sin embargo, ¿sabes con qué frecuencia tienes que limpiar y desinfectar los blancos? 

Lavar y desinfectar sábanas, cobijas y fundas de almohadas es muy importante, pues aunque en apariencia se vean limpias, en el fondo hay bacterias que perjudican tu salud, por lo que es recomendable que cambies tu ropa de cama cada tercer día.

Si pusieras tus sábanas y cobijas bajo el microscopio, seguramente encontrarías residuos de sudor, células de piel muerta e incluso ácaros, que podrían provocar enfermedades respiratorias como alergias, asma e incluso dermatitis, de acuerdo con un estudio de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. ¿Lo imaginabas?

Ahora que te mostramos los riesgos que corres al dormir en las mismas sábanas, cobijas y almohadas, te daremos algunos consejos para desinfectar tu ropa de cama y que puedas dormir tranquilo y seguro.

 

Paso a paso para una limpieza a punto de ebullición

El método tradicional para una correcta higiene es cambiar la ropa de cama una vez a la semana. Cuando laves tus sábanas procura hacerlo con agua caliente, la temperatura deberá estar entre los 55 y 65 grados centígrados, esto acabará con las bacterias.

Si deseas una limpieza garantizada, deberás introducir una prenda a la vez para que se lave a profundidad y no se enrolle con otras, y añade un poco más del jabón que normalmente utilizas, añade a tu ciclo de lavado Suavitel® Desinfectante de Telas, el cual no solo ayudará a que tu ropa de cama tenga una fragancia deliciosa por más tiempo, sino que elimina el 99.9% de gérmenes y bacterias, además de acabar con el virus de la influenza A H1N1 y de COVID-19*.

El secado terminará de eliminar los microorganismos que puedan sobrevivir en la ropa de cama. Si usas secadora, te recomendamos que sea en una función que supere los 60 grados, pero lo más eficaz es secarlas a la intemperie por lo menos durante veinticuatro horas. 

Los dos últimos pasos para asegurar que acabaste con todos los microorganismos que pueden dañar tu salud son: planchar y guardar. En el primero deberás utilizar tu plancha con una alta temperatura, no solo para borrar las arrugas, sino también para sellar el proceso antibacterial.

Antes de guardar las sábanas, cobijas y fundas de almohadas debes cerciorarte de que estén completamente secas, de lo contrario se podrían crear hongos o moho con la humedad. Si vives en una zona de clima muy caluroso, deberás realizar el cambio de sábanas cada tercer día.

 

¿Sabes cada cuánto tiempo deberías lavar tu pijama?

Otro de los pasos importantes para cuidar tu salud mientras duermes es lavar la pijama. Muchas personas realizan este procedimiento una vez por semana o incluso una ocasión cada quince días, pero lo recomendado es llevar a cabo este proceso dos veces por semana.

La ropa con la que duermes absorbe el sudor, saliva y la piel muerta que desprende el cuerpo y de la cual se alimentan los ácaros. El proceso de lavado es el mismo que se usa para sábanas y cobijas: usa altas temperaturas en tu ciclo de lavado y añade Suavitel® Desinfectante de Telas, que deja tu ropa desinfectada y con una fragancia llena de frescura.

 

¿Tus almohadas pueden estar más sucias que tu baño? ¡Sí!

El peso de tus almohadas va incrementando debido a las bacterias, hongos, piel muerta y ácaros. De acuerdo con la revista Business Insider informó que en una almohada se llegan a encontrar 16 especies distintas de hongos y esporas que pueden infectar tus pulmones, por lo que podría estar más sucia que el baño de tu hogar. Ante esta situación deberás lavar tus almohadas por lo menos cada tres meses. Si la almohada es sintética podrás lavarla tanto en la lavadora como a mano, con la temperatura del agua de 70 grados centígrados para acabar con los microorganismos (si es a mano, puedes dejarla remojar con agua hirviendo y jabón por una hora). Posteriormente centrifúgala en dos ocasiones, y para finalizar ponla a secar al sol. Es muy importante que tu almohada esté completamente seca, ya que de lo contrario podría hacerse moho. Si tu almohada es de plumas, llévala a la tintorería y solicita que el lavado sea caliente.

 

Por último, pero no menos importante, cómo limpiar el colchón.

Para culminar con la limpieza del espacio donde duermes, también dale atención a tu colchón, debido a que este acumula polvo, bacterias y moho que podrían perjudicar tu salud. El primer paso es aspirar el colchón por ambos lados y orearlo por lo menos dos veces al año. Si existe alguna mancha usa Suavitel® Spray Desinfectante de Telas, que elimina el 99.9% de bacterias y el virus de COVID-19 y de influenza A H1N1. Cuenta con máxima efectividad en 5 minutos y desinfecta tu ropa y otras telas sin necesidad de enjuagar. Es de suma importancia dejarlo secar bien para evitar la creación de hongos. Si quieres hacerlo más a fondo llévalo a la tintorería o llama a personas calificadas en el lavado de salas y colchones. Uno de los consejos más importantes que ofrecen los expertos en el tema es que a la hora de destender la cama no sacudas cobijas, sábanas o fundas de almohadas, pues corres el riesgo de expandir las bacterias por toda tu casa, por lo que una vez que quites la ropa de cama, guárdala en una bolsa de plástico. Para finalizar ventila tu cuarto por al menos diez minutos al día y deja entrar los rayos del sol, los cuales acabarán con algunos microorganismos que se encuentren en tu hogar. Luego de desinfectar correctamente tus sábanas, almohadas y colchón, te darás cuenta que duermes mejor y con el paso del tiempo incluso tu salud mejorará. ¿Ya conocías los beneficios de tener una cama fresca y limpia?

*Siguiendo instrucciones de uso, elimina el 99.99% de las bacterias: E. coli, P. aeruginosa, typhimurium y S. aureus; y 99% de los virus: Influenza A H1N1, Coronavirus Humano (OC 43) y SARS-CoV-2.