¿Te ha pasado que tienes un antojo de piña, pero cuando la cortas te encuentras con un fruta seca, oscura y ácida? ¡¿A quién no?! El secreto para escoger una piña dulce y deliciosa es dejarte guiar por tus sentidos. Sigue este paso a paso para que nunca te equivoques y siempre encuentres la piña perfecta.

1. Lo primero que debes hacer es tocarla y mirarla, revisa su color: si está verde, aún le falta madurar, el color ideal es entre amarillo y dorado.

2. Su textura debe ser firme pero suave al tacto. Revisa que no tenga magulladuras ni cortes en su piel.

 

Encontré los mejores consejos para siempre escoger una piña madura y jugosa.

 

3. Sus hojas deben estar verdes y fáciles de desprender.

4. El peso es lo más importante: una piña pesada es una piña jugosa y madura. Si no estás seguro de cómo calificar el peso de una piña, puedes compararla con otras que tengas a la mano.

5. El olor de la piña debe ser dulce, fresco y suave, si no te huele a nada puede que la piña aún no esté madura y si sientes que su olor es demasiado fuerte puede que esté fermentándose o dañándose.

6. Revisa que su base esté firme y no aguada, puedes presionar un poco para verificar.

7. Ten en cuenta que las piñas verdes seguirán verdes cuando las lleves a casa, así que es preferible que las compres maduras de una vez en el súper.

Ahora lo más importante después de llevarla a casa es almacenarla correctamente. Puedes dejarla a temperatura ambiente por máximo 2 días sin refrigerar, sin embargo recuerda que esto incrementa su acidez. Una vez que la cortes, recuerda meterla al refrigerador para que no se dañe tan rápido y procura comerla dentro de los 5 días siguientes.

¡A que no sabías que escoger una piña era tan fácil! ¿Tienes algún otro tip para compartir? Puedes escribirlo en la sección de comentarios.